Confía en Dios

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando. Siendo yo pequeño, observaba el trabajo de mi mamá desde abajo, por eso siempre me quejaba diciéndole que solo veía hilos feos. Ella me sonreía, miraba hacia abajoSigue leyendo “Confía en Dios”

Conecta con Dios

Cuando Dios habla, la gente no escucha. Si deseas conocer a Dios, comienza a buscarlo en tu corazón. Cada vez que me siento mal digo esta oración a mi Padre y hoy la comparto contigo: “Padre, soy yo, tu hijito. Por favor, Padre, ayudame. Estoy confundido, herido, doblegado, tengo miedo. No sé, no entiendo. IntentoSigue leyendo “Conecta con Dios”