Los celos un peligro latente

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Aunque culturalmente parece como que nos quieran demostrar otra cosa, los celos no son amor. Escuchamos canciones que nos dicen lo contrario, libros, poemas… pero no debemos olvidar, los celos no siempre son amor, al contrario suelen ser un cúmulo de sentimientos como posesión, falta de autoestima, necesidad enfermiza de controlar a la otra persona…. Y todos estos sentimientos se alejan mucho del amor aunque nos quieran vender lo contrario.

Cómo se puede decir que una persona que coarta a otra, que desconfía sin motivo aparente ni real, que todo lo que haga o diga es bueno para sospechar y crear ideas lejanas de la realidad que lo único que hacen es aportar daño a el que padece los celos y a la persona que se supone que se ama. Todo esto es perjudicial a tres bandas, a las dos personas que forman la pareja y a la pareja en sí.

Si miramos cualquier día el periódico, las noticias de la radio o de la televisión, no hay día que pase sin que se produzca alguna barbaridad relacionada con los celos y esto nos está diciendo que amor, amor, no va a ser, más bien todo lo contrario, así que ¿por qué pensar lo contrario?

Se debe tener bastante claro que las personas no pertenecen a nadie, ni si quiera un hijo pertenece a sus padres, todos somos seres individuales aunque mantengamos relaciones sociales de diferentes índoles y nadie puede creerse con el derecho, ilógico por otro lado, de ser poseedor de nadie.

No se puede obligar a nadie a pedir explicaciones de qué hace o deshace, dónde está o con quién, sino que hay que tener la suficiente confianza para no dudar y esperar a que la otra persona nos cuente por sí misma sus cosas. Por supuesto cuando los celos rondan cerca, da igual lo que nuestra pareja nos cuente porque siempre estará la duda de si nos estará mintiendo. Todo esto lleva a un círculo vicioso, cuanto más persigue, agobia y más deseos de control tiene la persona celosa, más querrá separarse de su lado la persona amada. Así que o se rompe este círculo vicioso o se romperá irremediablemente la pareja.

Cómo controlar los celos

1. Evita pensamientos destructivos, intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos.

2. Procura ser más tolerante y dejarle su espacio a tu pareja

3. Comenta lo que te ocurre a algún amigo de confianza y pídele consejo.

4. Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta aclarar tus ideas.

5. Evita utilizar amenazas, habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.

6. Evita echar la culpa a alguien de lo que te ocurre.

7. Evita ser trágico a la hora de asumir los celos: esfuérzate en apreciarlos como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos.

“Se debe tener bastante claro que las personas no pertenecen a nadie, ni si quiera un hijo pertenece a sus padres”.

Mi opinión: Muertes en la Franja de Gaza.

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Somos testigos de como nuestra raza sedienta de poder se va aniquilando, en vez de evolucionar estamos involucionando, no puedo ser indolente a ver tantos niños que en vez de vivir en pleno su niñez han pasado por esta horrible masacre en su país.

Hasta el momento ya van más de 500 palestinos muertos en la Franja de Gaza y mas de 3,000 heridos desde el comienzo de la ofensiva militar israelí el 8 de julio. Egipto, Qatar, Francia, las Naciones Unidas y la Liga Árabe, entre otros países y organismos internacionales, han estado presionando, con pocas señales de progreso, para lograr un alto el fuego permanente en la zona, tras la peor oleada de enfrentamientos entre israelíes y palestinos de los últimos años. Lo más indignante aún es que la ONU ni la Iglesia se pronuncia ante semejantes muertes, el gobierno de Obama, muy por encima de defender la vida, justifica el ataque Israelí.

Mi corazón se estremeció al ver el llanto desconsolado de las madres al ver a sus hijos destrozados por las bombas caídas en sus barrios, ¿Hasta cuando seguiremos viviendo tanta barbarie?, soy un convencido que todo acto genocida obedece solamente a intereses personales y no a intereses de la comunidad o país. Soy un amante de la vida y progreso de mi pueblo, y desde esta humilde tribuna mi protesta enérgica a estos ataques por demás inmerecidos contra la población civil, y elevemos una oración por tantos niños muertos en holocausto. Dios los proteja y cese de una vez tanta maldad. #YaesHoradelcambio

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¿Cómo controlar los impulsos ante un enojo?

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Toda actividad que se realiza en exceso  puede convertirse en algo negativo, cuando no ponemos control en nuestros impulsos, esto es un sintoma en un problema más severo, en un transtorno que nos impide controlarnos.

En general la mayoria de las personas si podemos controlarnos, segun un estudio el 30% de la población en general tendrá problemas para controlar los impulsos, llevando de pronto a problemas graves de salud mental como la bipolaridad o la depresión. Estos generalmente estan ligados a alguna adicción o a la agresividad, son personas que manejan mucha ansiedad, depresión, siendo esta una enfermedad con mayor frecuencia a nivel mundial.

Mientras la tensión en una persona aumenta se vuelve más difícil de detener, nuestro autocontrol decáe. Recuerda si amás a tu familia y si realmente te amas a ti mismo debes seguir estos consejos que te ayudaran mucho en este objetivo:

  1. Es mejor contar hasta 10 antes de explotar, ya que de hacerlo quizas sea demasiado tarde en ocasiones.
  2. Aprende a escuchar a los demás, Dios te regalo 2 orejas y 1 boca, escucha más y habla menos.
  3. No porque grites más tendrás más razón..¿no crees?
  4. Es mejor realizar ejercios diarimente este nos ayudará en esta tarea de controlar nuestros impulsos.
  5. Usa técnicas de relajación, ayuda mucho a equilibrar tu cuerpo y mente
  6. No guardes rencor, aprende a perdonar.
  7. No seas sarcastico, la mejor manera de controlar tus impulsos es teniendo un buen humor.
  8. Piensa en lo que vas a decir, la gran mayoria de discusiones empiezan por no pensar lo que se dice. No humilles a la otra persona.
  9. Si tienes una discusion con tu pareja, es mejor salir de ahi un momento para que las cosas se tranquilizen y luego volver con mayor claridad de pensamiento.
  10. Nunca pretendas inponer tu pensamiento ya que debes considerar la manera de pensar de la otra persona, no todos son iguales a ti, en ningún aspecto.

Estos consejos te ayudaran mucho en el objetivo de controlar tu impulso ante una ira.

Si estas pasando por este tipo de problemas te recomiento seguir nuestras sesiones de Coaching Personal a fin de ayudarte en mejorar este gran problema de destruye familias y vidas. Consulta por nuestra sesiones enviandonos un email a informes@perucoach.com si estas en lima y si estas en provincia o fuera de nuestro pais te recomiendo solicitar informes sobre nuestras sesiones On Line.

70 errores más comunes que se comenten en un Matrimonio

Muchos matrimonios o uniones de pareja, se terminan por motivos que muchas veces, son hasta cierto punto “salvables” en la medida que ambos pongan mucho de su parte. Y si fruto de ese amor, existen hijos de por medio entonces con mayor razón los invito a leer estos motivos para que justamente no los cometan:

  1. Contraer matrimonio en la adolescencia o sus cercanías, sin la madurez suficiente. Los cónyuges tienen que hacer un esfuerzo extraordinario de formación para solucionar los problemas que su inmadurez les produce.
  2. Cuando coexiste la Incongruencia entre el decir y el actuar relacionado con las continuas promesas expresamente incumplidas de cosas importantes para los cónyuges.
  3. Cuando desaparece el amor por el tu, y sólo queda el amor por el yo. 
  4. Cuando desaparece el encanto físico de los comienzos y empiezan a romperse u olvidarse los compromisos y proyectos que hicieron, incluso el futuro familiar que construyeron juntos.
  5. Cuando el comportamiento del cónyuge es muy diferente en el hogar o ante familiares y amigos, estando presente o ausente el otro cónyuge,
  6. Cuando falta el pedir perdón en las ofensas, la alegría en las penas, y la fuerza en la debilidad. Son situaciones que ambos cónyuges deben prevenirlas y descubrirlas para tratar de ponerles remedio y así evitar que empiecen los riesgos de un divorcio
  7. Cuando falta el respeto interior y exterior, la comprensión, el compromiso y el entendimiento entre los cónyuges, estando solos o acompañados.
  8. Cuando falta la generosidad y la solidaridad con los problemas o situaciones del cónyuge.
  9. Cuando falta la madurez y el equilibrio y no ponen ambos los remedios para mejorarlo.
  10. Cuando falta la sagrada intimidad que produce el matrimonio y esta se comparte con terceros.
  11. Cuando falta la unidad. Es muy peligroso decir o pensar: Haz lo que quieras que yo también haré lo que quiera.
  12. Cuando falta, en uno o en los dos cónyuges, la actitud para mejorar el matrimonio y se conforman por igualarse por la alpargata en vez de por la corbata. Es decir en vez de crecer juntos, se disminuyen.
  13. Cuando hay una mala comunicación en los temas difíciles e importantes para los cónyuges en sus relaciones privadas o externas.
  14. Cuando hay una sistemática disparidad en las relaciones con los hijos, premiando, castigando o consintiendo sus actos, solamente por llevar siempre la contraria al cónyuge para desautorizarle.
  15. Cuando los cónyuges basan las acciones de su matrimonio en el egoísmo personal, pretendiendo ser satisfechos continuamente por el otro cónyuge.
  16. Cuando los cónyuges convierten la libertad matrimonial en libertinaje. Nadie está más esclavizado que aquellos que se creen falsamente libres.
  17. Cuando los cónyuges no quieren trabajar juntos en los momentos de adversidad matrimonial, religiosa, económica o emocional, para superar las crisis.
  18. Cuando no aceptan las diferencias de conocimientos y las consideran como distanciadoras, lo que en realidad deberían ser enriquecedoras y complementarias, además de una ayuda para crecer los dos hacia una mejor vida intelectual y profesional.
  19. Cuando no hay una actitud amable del uno con el otro, ni gestos físicos de cariño.
  20. Cuando no se ha tratado de igualar o mejorar en lo posible, las diferentes educaciones, culturas, situaciones económicas, prácticas religiosas, ideas políticas, amistades, costumbres anteriores, etc. y se conforman con decir ¡A mi me educaron así!
  21. Cuando no se quiere hablar con el cónyuge sobre el sexo matrimonial, la educación de los hijos, el valor del dinero u otros temas importantes y difíciles, teniendo que digerirlos en soledad.
  22. Cuando no se quiere, no se puede o no se sabe compaginar las profesiones o actividades del otro cónyuge.
  23. Cuando no se reconocen las propias limitaciones y se rehúsa a aceptar la realidad física, económica, intelectual o social. Esto puede producir graves frustraciones que perjudiquen a los dos cónyuges y arrastrar a ambos a situaciones peligrosas familiares, profesionales o sociales.
  24. Cuando no se respetan las legítimas diferencias físicas, mentales, educativas y emocionales del otro consigue, ni se intentan entenderlas.
  25. Cuando se culpabiliza de todos los errores del matrimonio a los padres o familiares del otro cónyuge, sin querer asumir la responsabilidad que a cada uno le corresponda.
  26. Cuando se encarga al cónyuge con responsabilidades o trabajos impropios de su condición, debido a que el otro cónyuge no quiere hacerlas.
  27. Cuando se permite al cónyuge, hacer lo que quiera, dónde quiera, cómo quiera y la hora que quiera, aunque eso vaya en contra del matrimonio y de las responsabilidades familiares.
  28. Cuando se producen errores, el uso inadecuado del respeto y de las atribuciones lógicas de cada cónyuge, si prevalece el autoritarismo o la permisividad, sin punto medio.
  29. Cuando se sobreprotege al cónyuge de todas las dificultades, tratándole como si fuera menor de edad y demostrando un amor obsesivo, para crearle inseguridad y evitar su desarrollo intelectual y social, casi siempre en beneficio del otro cónyuge.
  30. Cuando solamente hay unión de los cuerpos, pero no de las almas y no buscan en ambos el crecimiento interior, moral y espiritual.
  31. Cuando surge la indiferencia, la falta de comunicación, la frialdad amorosa, la critica constante, la falta de compromiso y el entendimiento hacia el otro cónyuge.
  32. Cuando sus formas de vida anteriores al matrimonio eran diferentes o antagónicas y no se ponen a procurar llegar a acuerdos para que haya armonía y compatibilidad.
  33. Discutir sobre ideas políticas o religiosas antagónicas, queriendo imponerlas o mantenerlas a ultranza. Traten de convencer, no de vencer.
  34. El aburrimiento: Frases más frecuentes: Nos hemos cansado el uno del otro. Somos incompatibles. Ya no nos queremos. Nuestro matrimonio está irremediablemente perdido.
  35. El engaño o violencia económica que suele ocurrir cuando se tienen ingresos que no se aportan al fondo común y cada uno gasta en lo que quiere,  cuando quiere y como quiere, sin importarles las necesidades de la familia. Este es uno de los principales motivos de los fracasos matrimoniales. Pero es muy difícil corregirlo, pues en algunas culturas los matrimonios no son para todo, pues dejan fuera la parte económica.
  36. El permitir que las adicciones se instalen en la familia.
  37. Faltar a la palabra de honor dada en el matrimonio, al prometer que es para siempre, en la salud y en la enfermedad e indisoluble.
  38. Hablar continuamente y hacer comparaciones de los matrimonios, hijos o familiares anteriores.
  39. Imponer por la fuerza lo que creemos que es nuestra verdad.
  40. La falta de ayuda al cónyuge para que mejore sus capacidades profesionales, escolares, sociales, religiosas, etc. privándole del crecimiento personal y fomentando la dependencia al otro cónyuge. Suprimiéndole cualquier posibilidad de tener una alternativa o que esté bien preparado para el caso de que haya graves problemas familiares. 
  41. La falta de comunicación o la comunicación inadecuada o deficiente.
  42. La falta de cumplimiento de los derechos y obligaciones entre los cónyuges y para con los hijos.
  43. La falta de la práctica de las virtudes y valores humanos,  principalmente las relacionadas con el matrimonio.
  44. La falta de perdón, arrepentimiento, reconciliación y firme propósito de la enmienda. Deben aprender a pedir perdón y a perdonar. Nunca deberán acostarse sin perdonar y buscar el ser perdonado. Un pequeño gesto sentimental puede ser suficiente para indicar el deseo del perdón.
  45. La falta de planificación financiera, imprescindible para intentar alcanzar unos objetivos mutuamente acordados.
  46. La falta de un buen sistema de administración de todos los ingresos familiares, incluyendo la realización de unos objetivos económicos, un presupuesto y un sistema de control de lo realizado y de lo que hay que realizar.
  47. La incompatibilidad o egoísmo sexual, que normalmente oculta una falta de auténtico amor, carencia de sensibilidad y capacidad de donación y aceptación.
  48. La Infidelidad conyugal, sexual o económica que rompe el compromiso del amor mutuo, exclusivo y para siempre, que además siembra la desconfianza.
  49. La inmadurez en las relaciones matrimoniales, al no haber tratado previamente de amoldar o eliminar las diferencias que los separan y reforzar las que más les unen, pensando que ya habrá tiempo para hacerlo.
  50. La monotonía, enfrentamientos o violencia física o mental que hacen disminuir o anulan el placer sexual, o la monotonía en la vida cotidiana.
  51. La pérdida de objetivos e intereses comunes relacionados con las obligaciones, gustos y aficiones de ambos, normalmente comentadas durante el noviazgo.
  52. La primera agresión o acto violento si no se corrige en ese mismo momento.
  53. La reincidencia en cosas graves sin que haya verdadero arrepentimiento, propósito de la enmienda y satisfacción de obra, corrección de actitudes y controles de comportamiento.
  54. La soberbia hace que muchos cónyuges equivocadamente se rodeen de una muralla, como en las fortificaciones antiguas, no permitiendo que nadie ni nada la traspase. Soberbiamente creen que lo saben todo y no aceptan ni oír otras opiniones. Así sucede que con el paso del tiempo se van aislando en sus “creencias” y las personas que les deberían aconsejar con otras alternativas, no se las dicen porque no quieren ser rechazados, incluso antes de ser escuchados. Eso pasa a las personas y las naciones que se aislaron del mundo, con murallas o sin ellas, y no permitieron que los habitantes de sus países conocieran los avances mundiales.
  55. La violencia familiar física, mental y en todas sus facetas, principalmente la originada por el machismo, el feminismo y el desprecio. La violencia física no es más que una cuestión de prepotencia y hábito en el uso de la fuerza.
  56. Las graves adicciones a las drogas, alcohol, sexo, juego, etc.
  57. Las respectivas familias políticas, pues hay algunos cónyuges que no quieren admitir que han formado una nueva familia, a la que tienen que poner como máxima prioridad para todas sus acciones. No por eso tienen que romper relaciones con sus familias de sangre. Tienen que intentar darle su lugar a cada uno.
  58. Los celos infundados que contaminan el matrimonio y hacen la vida un infierno para los cónyuges.
  59. Los noviazgos mal llevados: Sin una buena formación prematrimonial, demasiado cortos, falta de dialogo, falta de objetivos claros comunes, egoísmos para conseguir mejor posición social, fama, conveniencia personal, pasiones desordenadas, etc. Que haya sido uno de los denominados “de a primera vista”, o motivado por otros actos que les llevaron a contraer matrimonio sin haberlo querido. El camino que no han andado antes del matrimonio tienen que recorrerlo después para evitar el fracaso.
  60. No cuidar con mucho esmero las seis cosas más importantes del matrimonio: El amor y educación de la familia, la vida espiritual, la salud, el trabajo, los amigos y la formación contínua.
  61. No dedicar a la familia el máximo tiempo posible, empleándolo en cuestiones que les satisfagan personalmente, pero no familiarmente.
  62. No hacer algo concreto para atraer al otro cónyuge, prestandosolamente atención a su persona.
  63. No poner los medios para manejar, resistir y superar los problemas, graves disgustos y enfrentamientos entre cónyuges, que algunas veces producen los hijos y que repercuten enormemente en las relaciones matrimoniales, principalmente los motivados por los malos o diferentes tratos dados los hijos, propios o de anteriores matrimonios.
  64. No preguntarse periódicamente, las cosas que le gustaría que el otro cónyuge hiciera y no hiciera, y las que podrían hacer juntos para mejorar el matrimonio. Así como lo que cada uno espera del otro.
  65. Ridiculizar al cónyuge, aunque sea con ironía o por hacer una gracia, ante los hijos, la familia o los amigos, sacando o agrandando los defectos que pudiera tener.
  66. Ser intolerantes con las costumbres y formas de vida del otro cónyuge.
  67. Si el matrimonio o cada uno de los cónyuges se rodea de amistades tóxicas que les impiden seguir las promesas matrimoniales contraídas.
  68. Vivir solamente el día a día, sin preocuparse de tener objetivos comunes y planes futuros realistas de vida para vivir en armonía. No preguntándose cómo será su matrimonio después de 30, 40, o 50 años.
  69. Impedir que el cónyuge tenga su espacio vital propio, que le permita tener actividades de lo que le guste hacer, siempre y cuando no sean extremistas que afecten su crecimiento como persona o el matrimonio.
  70. No querer sacrificarse por el cónyuge, lo necesite o no, evitando hacer los esfuerzos necesarios en beneficio del otro. Renunciando o cediendo en las diferencias y sin entregarse el uno al otro.

Recuerden…no cometan estos errores..pero si lo han cometido aún estan a tiempo, acudiendo a nuestras sesiones de COACHING PARA PAREJAS. Mayores informes en : informes@perucoach.com

¿Cómo controlar los celos de pareja?

Sufrir celos de forma moderada es una respuesta emocional normal pero, sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierten en algo patológico. Esto es señal de que a nivel psicológico hay algo que no va bien. Pero, ¿sabemos por qué sentimos celos?, ¿qué podemos hacer para superarlos?.

1. ¿Qué son los celos?

Los celos son un sentimiento de temor a perder a la persona amada. Los celos, de forma controlada y en pequeñas dosis, pueden ayudarnos a potenciar la relación pero, cuando los celos son enfermizos nublan la razón de quien los padece. Sus sospechas se basan, la mayoría de las veces, en hechos infundados y, el constante temor a ser abandonados les lleva a ejercer un continuo temor sobre la pareja. Aunque conviene saber que cuanto más seguros nos sentimos de nuestra pareja y de nuestra relación con ella menos intensos y duraderos son.

2. ¿Por qué somos celosos?

1. Falta de confianza en uno mismo: las personas inseguras muchas veces no se sienten merecedoras del amor de su pareja y esto les lleva a desconfiar de la sinceridad y cariño del otro. Siempre están pensando en que en cualquier momento su pareja puede conocer a alguien mas atractivo y tienen miedo a que descubra lo poco que vale en realidad.

2. Experiencias familiares: Es probable que una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tenga más predisposición a ser celoso que otra cuyos padres se sentían seguros el uno del otro.

3. Experiencias vividas: las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.

4. Trastornos psicológicos: las personalidades paranoides, narcisistas e histriónicas tienen una gran tendencia a desconfiar continuamente de los demás y por consiguiente a desarrollar una celotipia.

3. ¿Cómo controlar los celos?

1. Evita pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave e intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos.

Esfuérzate en ser objetivo y aprende a diferenciar lo que son hechos reales de lo que puede estar manipulando tu imaginación.

Esto no es otra cosa que tomar verdadera conciencia del problema e intentar hacer algo al respecto.

2. Procura ser más tolerante y dejarle su espacio a tu pareja: evita ese impulso irrefrenable que te lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien.

De esta forma lo único que vas a conseguir es que se sienta cada vez más agobiada y atosigada.

3. Comenta lo que te ocurre a algún amigo de confianza y pídele consejo. No olvides que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que se potencie cada vez más.

Los consejos y puntos de vista de otras personas ayudan a analizar lo que nos ocurre de forma objetiva y a encontrar soluciones que tal vez no se nos habían ocurrido.

4. Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta aclarar tus ideas. Esto te ayudará a exponer tus sentimientos con sinceridad, a descubrir tus miedos, necesidades, etc.

Y una vez detectado el problema procura poner todos los medios a tu alcance para solucionarlos.

5. Evita utilizar amenazas, habla claramente de lo que te ocurre, no te ciegues con la rabia e intenta buscar soluciones al problema.

6. Evita culpabilizar a alguien de lo que te ocurre. Procura ser responsable de lo que sientes y no olvides que tus actos dependen de ti, y eres la única persona que puede cambiar tu conducta ante lo que estas sintiendo.

7. Evita ser trágico a la hora de asumir los celos: esfuérzate en apreciarlos como síntoma de amor verdadero y prevenirlos cuando se descontrolan y vuelven dañinos.

Sin embargo, si aprendemos a controlar estos impulsos, los celos nos pueden ayudar a apreciar y valorar a la persona que tenemos al lado y a cuidar el amor del otro sin darlo siempre por supuesto.

En algunos casos, cuando los celos son muy frecuentes, intensos y duraderos y surgen sin ningún motivo, se vuelven patológicos.

Esto produce un sufrimiento intenso en quien los sufre, y en muchas ocasiones se aconseja acudir a un profesional especializado en terapia de pareja.

Terápia para parejas (VIII)

EL AMOR NO ES CELOSO

Los celos son los impulsos más fuertes que el hombre conoce, la palabra celos viene del latín “zelus” que significa, arder con un fuego intenso.

Existen dos formas de celos, los legítimos que tienen sus fundamentos en el amor y los ilegítimos que tiene sus fundamento en la envidia.

¿Te cuesta no tener celos de los demás?,  tu amiga es más popular, así que sientes odios hacia ella. Tu compañero de trabajo obtiene el ascenso y no puedes dormir esa noche. Te amargas por su éxito, se dice que a las personas no les molesta que tengas éxito, siempre y cuando no sea mayor que el de ellas.

Los celos se disparan cuando otra persona te eclipsa y obtiene algo que tu quieres. Esto puede ser muy doloroso, según tu nivel de egoísmo. En lugar de felicitar a la otra persona, estas que revientas de cólera y piensas mal de ella. Si no tienes cuidado los celos se meten como una víbora en tu corazón y atacan tus motivaciones y relaciones.

Los extraños no te inspiran celos, más lo que están a tu alrededor si. Además si no tienes cuidado los celos también pueden afectar tu matrimonio. Cuando te casaste se te dio la obligación de convertirte en el mejor anfitrión de  tu cónyuge y el capitán de su club de admiradores. Los dos se transformaron en uno y deben participar del placer del otro. No obstante si reina los celos, cualquier cosa buena que le suceda a sólo uno de ustedes puede ser un catalizador de envidia en lugar de felicitaciones.

Quizas el disfrute de jugar futbol con sus amigos, mientras que ella se queda en casa limpiando, al llegar le cuenta que metió un golazo y ella tiene ganas de meterlo en la red a él.  O quizas a ella la invitan constantemente a salir con amigas mientras que el esposo se queda en casa con el perro. Si no tiene cuidado el sentirá celos de la popularidad de su esposa.

El amor te lleva a celebrar los éxitos de tu conyugue en lugar de sentirte contrariado con ellos. A un esposo amoroso no le molesta que su esposa sea mejor en algo, que se divierta más o reciba mejores elogios, percibe que lo complementa, no que es su rival.

Una esposa amorosa será la primera en alentar a su pareja cuando tenga éxito. Es hora de dejar que el amor, la humildad y la gratitud destruya todo celo que surja en tu corazón. Es hora de permitir que los logros de tu pareja los unan y les den mayores oportunidades para demostrar el amor genuino.

DESAFIO:

“Decide transformarte en el mayor admirador de tu pareja y rechazar cualquier pensamiento de celos, como ayuda para que tu corazón se incline a tu pareja y puedas concentrarte en sus logros, toma la lista de los atributos negativos que hiciste en el capítulo anterior y quemala con discreción, luego dile a tu pareja cuanto te alegra algo que haya logrado hace poco”.

 

Terápia para parejas (VI)

EL AMOR NO SE IRRITA

El amor es lento para ofenderse y rápido para perdonar. ¿Con cuanta facilidad te irritas y te ofendes?, algunas personas piensan que enojarse con su pareja es muy bueno pero que equivocados que están. Ser irritable significa estar en la punta de un cuchillo afilado, es fácil pincharse.

Una pareja amorosa permanecerá tranquilo y paciente, controlará su carácter. Si caminas bajo la influencia del amor, serás una fuente de gozo en lugar de molestia. Hazte una pregunta: ¿Soy una brisa tranquilizadora o una tormenta inminente?.

Existen dos motivos por los cuales unas personas se vuelven irritables:

  1. El Estrés: La vida es un marathon, no una carrera corta, debes equilibrar, priorizar y controlarte, sin embrago existe una razón mucho mas preocupante.
  2. El Egoismo: Cuando estas irritable, el principal problema se encuentra en el corazón. Jesús nos dijo: “De la abundancia del corazón habla la boca”. (Mateo 12:34). Algunas personas son como los limones, cuando se les exprime son ácidos mientras que otros son dulces como al exprimir un durazno. Enojarse con facilidad significa que hay un área dentro de tí de egoismo o inseguridad. Además el egoismo engendra dos flajelos más, la lujuria y la amargura. Estos anhelos internos te llevan a arremeter con quien se te ponga en camino, el orgullo hace que actues con dureza para protejer tu ego y reputación.

El amor te llevará a perdonar en lugar de guardar rencor, a ser agradecido en lugar de codicioso, a conformarte en lugar de meterte en más deudas. El amor te alienta  a ser feliz cuando otra personas es exitosa en lugar de sentir envidia. Te recuerda que le des proridad a la familia en vez que la descuides por un ascenso laboral, en conclusión al amor disminuye el estrés, así como prepara al corazón para responder frente a tu pareja con paciencia y aliento en lugar de enojo y exasperación.

DESAFIO:

“Frente a las circunstancias difíciles en tu relación con tu pareja, decide reaccionar con amor en lugar de enojarte”

Terapia para parejas (III)

EL AMOR NO ES EGOISTA

Actualmente vivimos en una sociedad, completamente egoista por donde la miremos, esto nos lleva a que primero pensemos en nosotros antes que en tu pareja. Y si pensamos de esta manera te aseguro que peligrará tu vida conyugal.

Si existe una palabra que signifique lo opuesto a esto, se llama amor y el amor no cree en egoismos, por desgracia todas las personas lo tienen arraigado desde su nacimiento, lo podemos comprobar en el comportamiento de un niño o en los problemas de adultos. Admitir que no somos egoistas sería una verdadera hipocrecía.

Cuando ponemos primero nuestros intereses antes que nuestro conyugue somos egoistas, las parejas amorosas buscan cuidar a su pareja siempre sabiendo que es imperfecto, todo esto se debe a que el verdadero amor busca la manera de decir “si”.

Un aspecto ironico del egoismo es que aún los actos de generosidad se ven opacados cuando estos se hacen por una conveniencia ya sea por jactarse o por recibir una recompensa. El amor nunca se satisface si no es por el bien de los demás, no se puede actuar con amor verdadero y con egoismo al mismo tiempo, significa colocar la felicidad de tu pareja por encima de la tuya. ¿Cuantos estarían dispuesto a aceptar esto?.

Nadie te conoce bien como tu pareja, si te resulta dificil sacrificar tus propios deseos para beneficiar a tu conyugue, quizas tengas un problemas más profundo con el egoismo de lo que quieras admitir. Realizate las siguientes preguntas:

¿En verdad quiero lo mejor para mi conyugue?, ¿Quiero que sienta que la amo?, ¿Creerá que quiero lo mejor para él?.

Recuerda tu pareja tambien tiene el desafió de amar a una persona egoista, así que decide ser el primero en demostrarle afecto con verdadero amor.

No hagan nada por egoismoo por vanagloria, sino que con actitud humilde sino que cada uno debe considerar al otro como más importante que uno mismo.

DESAFIO:

“Las cosas que dediques tu tiempo, tu energía y tu dinero cobrarán más importancia para tí. Es difícil que te importe algo en lo que no inviertes nada. Además de refrenarte de los comentarios negativos comprale algo a tu pareja que comunique: <HOY ESTUVE PENSANDO EN TI>”