Con todo mi corazón, para mis queridos seguidores de Cuba.
Hoy quiero hablarles desde el alma. Gracias, infinitas gracias por tanto amor, por cada palabra que dejan en mis publicaciones, por cada mensaje que me llega con la calidez única que solo ustedes saben transmitir.
Desde la distancia, siento su energía, su fuerza, su ternura. Siento a Cuba en cada saludo, en cada historia compartida, en cada testimonio que me recuerdan por qué elegí este camino: acompañar corazones, sanar emociones y encender luces en medio de la oscuridad.
Ustedes me enseñan que el amor no conoce fronteras, que la conexión humana va más allá de la geografía. Su presencia le da vida a este espacio, lo llena de sentido, y me impulsa a seguir compartiendo con el alma abierta y el corazón dispuesto a servir.
Gracias por dejarme ser parte de su crecimiento, por confiar en mis palabras y por recordarme, cada día, que sanar también es un acto de amor colectivo.
Con profunda gratitud y cariño,
Víctor Zegarra.
Terapeuta del alma, compañero de camino

