Escucha la voz de tu corazón


¿El corazón nos habla? ¿Puede el corazón comunicarse con nosotros? ¿Es que solo sirve para llevar sangre, nutrientes y oxigeno a nuestro cuerpo?

Son interrogantes que han sido realizadas e investigadas a profundidad en estos últimos años dando paso a importantes revelaciones para conocer mejor la energía divina que habita en ti. Nuestro corazón alberga 40,000 neuronas (neuritas sensoriales) según dichas investigaciones y son las responsables de nuestras «intuiciones»; pues bien dichas intuiciones son enviadas al cerebro para su pronta acción a tomar.

En nuestro corazón albergamos emociones, como la tristeza, odio, rencor, alegrías, decepciones, amor, ansiedad, excitación, disgustos, entre otras emociones. Dichas emociones han sido grabadas a lo largo de tu existencia en este plano terrenal, ahora bien es importante señalar que el cerebro descarga en el corazón a un enemigo crucial para su tranquilidad y buen estado, ese enemigo se llama «estrés» y es capaz de alterar todas las neuritas que habitan en tu corazón desencadenando una crisis en tu yo interior e inflamando tu intestino.

¿Ahora vas comprendiendo la importancia de escuchar la voz de tu corazón? Todo en la vida gira entorno al amor, por amor se han librado batallas, por amor se mueven montañas plasmadas en fe, y por amor es que existe tu corazón. Entonces viene la interrogante: ¿Cómo dar cuidado y mantenimiento a nuestro corazón? Un corazón sano no solamente va a bombear muy bien sino que también te permite vivir en paz con tu mundo exterior e interior. Cuando el corazón te habla lo hace mediante la intuición o corazonada y muchas veces no le haces caso y luego dices ¿por qué no hice caso a lo que primero pensé? Eso primero que pensaste fue la voz de tu corazón que siempre estará ahí para darte siempre lo mejor, nuestro corazón es puro amor y todo lo que es amor jamás será perjudicial para tu vida. Recuerda que el primer órgano que se forma en nuestro cuerpo es justamente el corazón, por ende debes seguir sus intuiciones basada en amor divino, cuya conexión viene directamente del universo y de nuestro Dios como gran arquitecto de dicho universo.

Por ejemplo, cuando te enamoras de otra persona tu corazón lanza esa intuición al cerebro límbico para que la procese y tome la decisión de dar el «si» e iniciar una relación amorosa, y si es positivo dicho proceso, el cerebro límbico envía la producción de oxitocina (hormona del amor) la cual se produce en el estomago (de ahí las famosas mariposas que se sienten). Como puedes ir dándote cuenta el corazón siempre nos habla y cuida nuestro bienestar. Ahora puede surgir la siguiente pregunta: ¿Debo pensar con el cerebro o con el corazón? la respuesta es simple, debes seguir la intuición del corazón, analizar con el cerebro límbico y decidir con neocórtex (que se encarga del razonamiento, la toma de decisiones y el pensamiento abstracto).

¿Qué hacer a partir de hoy?

Empieza a alimentar tu corazón con emociones edificantes, irradia amor en todas sus cavidades, practica la bondad, generosidad, el perdón, la caridad y el amor divino día a día. La meditación ayuda mucho a este fin, y empezarás en esa conexión maravillosa a platicar con tu corazón, te aseguro que tiene algo que decirte. Recuerda al despertar cada mañana agradecerle a tu corazón por seguir latiendo para ti. Namaste!