
Agradece al despertar por la inmensa dicha de haber descansado en un colchón, por un nuevo día cargado de alegría y entusiasmo. Existen personas que pasan desafíos constantes y siguen con entusiasmo.
Tienes la dicha de despertar bajo un techo y dormir en frazadas, muchos desearían tener esa comodidad. Agradece y valora el tener personas a tu lado que no te desamparan. Se agradecido y jamás seas indolente con tu prójimo, tan solo con un saludo amable y un pan puedes cambiar la vida de aquellos que más lo necesitan, no somos nadie para juzgar, pero si podemos regalar amabilidad y empatía.
